viernes, 20 de junio de 2008

La incidencia del cáncer de mama en varones ha aumentado significativamente en los últimos 15 años, pasando de una tasa de 0,4 hombres diagnosticados de esta dolencia por cada 100.000 habitantes y año, a "prácticamente el doble".

En una entrevista con EFE, el catedrático Nicolás Díaz Chico, director del Instituto Canario de Investigación del Cáncer (ICIC), apuntó que aunque el cáncer de mama masculino "continúa siendo una enfermedad rara", en los últimos años "está empezando a ser considerada", debido al aumento de casos conocidos.

Díaz aseguró que se trata de una patología "minoritaria y todavía no preocupante" por su escasa incidencia, sólo un hombre por cada diez mujeres la padecen, si bien reconoció que es "muy interesante desde el punto de vista científico".

En cuanto a las causas que provocan esta enfermedad en los hombres, el catedrático señaló como uno de los principales factores de riesgo al consumo de alcohol, cuya influencia en la metabolización de las hormonas en el hígado, puede provocar problemas como el desarrollo mamario o dolor en los senos.

También hay estudios que vinculan esta enfermedad oncológica con el abuso de estrógenos (hormonas femeninas) en transexuales.

El director del ICIC relacionó el cáncer mamario con la mutación de un gen, el BRCA2, en "una proporción muy pequeña de casos" y recalcó que cuando se detecta este gen es necesario analizar a todas las mujeres que tengan parentesco directo con el paciente, porque sufren un riesgo muy grande de desarrollar la patología.

Población española
En España, el cáncer de mama, el más frecuente en mujeres, afecta a una de cada doce féminas, una proporción algo menor que en Estados Unidos o Inglaterra, donde lo padece una de cada nueve mujeres.

Sin embargo el número es bastante superior al de países menos desarrollados, como los de Latinoamérica, donde la dolencia está diagnosticada en un promedio de una de cada 15 mujeres.
"Esas estadísticas indican que nos estamos acercando cada vez más a los índices de los países más desarrollados", subrayó Díaz Chico, algo que responde a la asimilación del estilo de vida occidental, como los hábitos alimenticios, el excesivo consumo de grasas, y el sedentarismo.

Aunque las causas que llevan a desarrollar un cáncer de mama "todavía no son conocidas con exactitud", el experto remarcó que sólo el 5 por ciento tienen un componente hereditario, mientras que otros son fruto de alteraciones hormonales.

En esto pueden influir factores como el tiempo de vida fértil de la mujer, la demora de la menopausia o la obesidad.

"Cuanto mayor sea la cantidad de estrógenos en el organismo, más posibilidades habrá de sufrir cáncer de mama", concretó Díaz.

El catedrático señaló que un alto porcentaje de cánceres mamarios están ocasionados por factores medioambientales, y recalcó que hay experiencias concretas de mujeres de países orientales, como China o Corea, donde se registra una baja incidencia de esta patología, que emigran a Estados Unidos y terminan sufriendo la enfermedad.

En cuanto a la mortalidad, el experto subrayó que ésta es más elevada en los varones en todas las enfermedades oncológicas, algo que responde a "razones culturales".

"Las mujeres, en general, están más concienciadas sobre la necesidad de cuidar su cuerpo", y por eso se someten a un mayor control, lo que sitúa la tasa de mortalidad femenina por cáncer de mama "por debajo del 10 por ciento", puntualizó.

Sin embargo, dijo, "si un hombre se encuentra un bulto en el pecho, ni se imagina que puede tratarse de un cáncer, y eso provoca que, a veces, sea demasiado tarde". -EFE-

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