viernes, 22 de agosto de 2008

El electrocardiograma

Una de las técnicas más frecuentes es la del electrocardiograma, que puede dar información muy útil para valorar el estado del corazón y la repercusión de distintas enfermedades sobre el mismo.

1. ¿En qué consiste?

El Electrocardiograma (ECG) consiste en el registro y visualización de las corrientes eléctricas que se generan en las células del corazón, y su propagación a través del tejido del corazón.

2. ¿Cómo se practica?

Existen básicamente dos tipos de células en el corazón, unas especializadas en conducir impulsos eléctricos y otras especializadas en contraerse.

Células especializadas en conducir impulsos eléctricos
Pues bien, las células especializadas en conducir impulsos eléctricos lanzan impulsos cada cierto tiempo, generalmente entre 50 y 150 veces al minuto, habitualmente unas 80 veces y es lo que se corresponde con los latidos cardíacos, puesto que por cada impulso eléctrico se produce una contracción del músculo del corazón enviando la sangre al resto del cuerpo.

La técnica de registro de estos impulsos eléctricos es lo que se conoce como el electrocardiograma.

El impulso nace en unas células especializadas que se denominan nodo sinusal, se propagan a través de las aurículas, llegan a una estructura donde se enlentece este impulso (estructura que está entre las aurículas y los ventrículos y que se llama nado auriculo-ventricular), para posteriormente distribuirse a los ventrículos, es decir a las células musculares con capacidad contráctil del corazón y que son las que bombean la sangre hacia el resto de cuerpo.

El impulso eléctrico llega al músculo cardíaco a través de caminos, a modo de cables, que se denominan el haz izquierdo y derecho de His.
Las señales eléctricas se pueden registrar mediante electrodos metálicos que se ponen en contacto con la piel del paciente en las extremidades (brazos y piernas) y en el tórax.

La diferencia de potencial que se registra en cada electrodo, una vez amplificado, medido y registrado, nos da las formas típicas del electrocardiograma en función del sitio donde se registre (poner ejemplo de ECG normal y la ubicación de la posición de los electrodos en el pecho o en los brazos).

El electrocardiograma se compone de un conjunto de ondas que han sido denominadas como onda P, onda Q, onda R, onda S, onda T y onda U. Ondas que están separadas entre si por unos intervalos, denominados: segmento ST, intervalo PR, e intervalo QT, y que reflejan el tiempo de activación, es decir, el tiempo que tarda en pasar el impulso por unas u otras estructuras del corazón.

3. ¿Qué información proporciona?

El registro del electrocardiograma puede dar información muy útil para valorar el estado del corazón y la repercusión de distintas enfermedades sobre el mismo.

Así, pueden aparecer electrocardiogramas anormales en los que se demuestran trastornos de conducción del impulso eléctrico (bloqueo de rama derecha, bloqueo de rama izquierda, hemibloqueo anterior o posterior, bloqueo auriculo-ventricular, bloqueo sinusal).

También pueden aparecer trastornos derivados de la sobrecarga del corazón por la presencia de determinadas enfermedades, como es la hipertensión arterial y así aparecen los denominados patrones de sobrecarga del ventrículo izquierdo o derecho, hipertrofia ventricular.

Finalmente hay patrones derivados de la repercusión de la falta de riego al corazón (enfermedad coronaria) cuya manifestación es la isquemia, la lesión o necrosis (muerte celular), caracterizadas por anomalías en las ondas T, en el segmento ST o por la aparición de lo que se llaman ondas Q.

Muchos otros trastornos como la intoxicación por fármacos o las anomalías en los iones (sodio, potasio, calcio) de la sangre, pueden ocasionar anomalías en el electrocardiograma.

Tomado de Fundación Jiménez Díaz.

Archivo de Noticias