viernes, 6 de abril de 2012

Al rescate de nuestra piel

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano. Es, también, el órgano más expuesto y uno de los más vulnerables. Basta salir de casa para someterse al riesgo. Por ejemplo, estar en la calle sin ponerse bloqueador es como manejar ebrio: a estas alturas, ya debería saberlo.

En el verano, los agentes externos son más influyentes que en otras estaciones. Además del sol, la playa, la humedad, el sudor, el aire acondicionado para combatir el calor, en fin. Todos estos factores se unen y aceleran el proceso de desgaste de la piel.

AGUA REPARADORA
¿Qué hacer ahora que el verano ya terminó? Según Martha Lema, cosmiatra oficial de Avon, una clave consiste en trabajar con anticipación, es decir, preparar la piel antes de la llegada del verano. Eso no significa que todo esté perdido si no lo hizo. Ahora debe enfocarse en la hidratación y humectación de la piel.

“La piel se hidrata de adentro hacia afuera”, asegura Lema. Por ello, hay que beber ocho vasos de agua al día.

Por su parte, Esperanza Celis, dermatóloga de la Clínica Internacional, aconseja también el uso de cremas humectantes pues poseen componentes que restablecen la lozanía de la piel. En el mercado hay productos a base de colágeno y ceramidas, ideales para la óptima conservación de la piel.

Debe tener en cuenta que todo este proceso debe ser realizado diariamente, tanto de día como de noche. Si no, no hay resultados. Para complementar estas medidas, se debe realizar actividad física constante (mínimo, 150 minutos semanales) y evitar la comida chatarra. Fuente: Peru21

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