sábado, 30 de junio de 2012

¿Funciona el sexo tántrico?


“¿Qué voy a hacer tantas horas concentrado para tener sexo? ¡Quiero acción! No, el tantra no va conmigo”, asegura Fernando (32). Esta postura es comprensible ya el sexo tántrico es una práctica malinterpretada y poco practicada, pero muy recomendada por los terapeutas e investigadores en materia sexual.

El sexo tántrico se deriva del tantra, doctrina espiritual que apareció hace varios siglos en el Lejano Oriente. Algunos creen que Buda fue quien sentó las bases de esta tendencia, lo cual, no obstante, aún es materia de discusión. Esta filosofía propone celebrar las cosas buenas de la vida y amplificar la intensidad de la experiencia sensorial. En tal sentido, se cree que la energía sexual es una de las fuerzas más poderosas de este mundo. Por tanto, la relación sexual y el orgasmo son considerados expresiones divinas que contribuyen a la plenitud individual y, sobre todo, de pareja.

MEDITACIÓN EN LA CAMA
Este aspecto del tantra es lo que más se ha difundido en Occidente durante las últimas décadas, a tal punto que se ha confundido el uso del término. “Muchos asocian la palabra ‘tantra’ con la práctica del sexo tántrico, a pesar de que este es solo un pequeño aspecto de la filosofía en general”, anotan Ian Kerner y Steph Auteri en el libro 52 Weeks of Amazing Sex. Lo cierto es que, en resumidas cuentas, el sexo tántrico ofrece una serie de herramientas para prolongar la fase de excitación, de modo que la energía y tensión acumuladas se liberen de manera poderosa durante el clímax. Pero, si bien el final parece lo más atractivo, la verdad es que el camino es lo más provechoso. Es durante esos minutos de caricias, respiración profunda, masajes, penetración parsimoniosa y diálogos, donde la pareja se compenetrará más y más tanto en el plano físico como emocional. El orgasmo solo es el broche de oro, no el único objetivo.

SEXO EN CÁMARA LENTA
¿Alguna vez ha practicado un ‘rapidín’? Entonces, el sexo tántrico es todo lo opuesto. Es como una canción de rock progresivo: extensa, repleta de detalles y con un final épico. Para empezar, ambos tienen que estar muy relajados y dispuestos a hacer algo distinto. Escojan un día libre, de modo que no haya la excusa de “estoy cansado”. Preparen el ambiente: prendan velas, pongan música suave. Desnúdense y empiecen a explorarse mutuamente con mucha paciencia, ya que la idea es retrasar el orgasmo lo más que se pueda. Mírense a los ojos y eviten acelerarse. Respiren profundamente. Enfóquese en brindarle placer a su pareja. Puede haber penetración, siempre y cuando sea lenta. Si siente que el orgasmo ya llega, haga una pausa hasta bajar las revoluciones. Empiece nuevamente. Prolongue este proceso hasta el límite. Ya verá que, al final, todo ha valido la pena. “Qué puede hacer el sexo tántrico para tu relación de pareja? Puede fortalecerla, cementarla y llevarla a otro plano de intimidad”, explica Alessandra Rampolla en el libro Sexo… ¿y ahora qué? Haga la prueba.

DATOS

- Los investigadores sexuales Ian Kerner y Steph Auteri sugieren que la práctica del yoga, antes de iniciarse en el sexo tántrico, ayuda a tener mejores resultados.

- Según la escritora Bobbi Dempsey, una de las claves del sexo tántrico consiste en que el hombre debe brindarle sexo oral a la mujer con esmerada atención. Fuente: Peru21

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