sábado, 4 de agosto de 2012

Cuando tú quieres sexo


¿Cambio de rol? 

El estudio realizado en el Instituto Kinsey, en el que participaron matrimonios de cinco países, no es la única muestra de que los roles se están invirtiendo entre hombres y mujeres. Los sexólogos tienen claro que las féminas cada vez tienen menos problemas para expresar su deseo sexual, algo que antes parecía patrimonio exclusivo del género masculino. Fenómenos como la aparición de webs dirigidas a mujeres infieles o libros como “Soy infiel, ¿y tú?, de Alicia Galloti, evidencian que actualmente la libido de las mujeres muchas veces supera a la de sus parejas.
¿Cama o caricias? 

Una vez desmontado el mito de la siempre disponible libido masculina, nos encontramos con hombres sensibles, románticos, algo inseguros frente al sexo o con un deseo sexual muchas veces inferior al de sus parejas. ¿Es vuestro caso? ¿Muchas veces tu novio prefiere una sesión de arrumacos en el sofá que un buen revolcón? Entonces tendréis que encontrar la forma de adaptar vuestras apetencias o ritmos sexuales si es que no quieres plantearte la posibilidad de cambiar de pareja o buscar sexo fuera de casa.
¿Poca imaginación? 

Tal vez lo que te ocurra con tu pareja es que su mente no sea tan libidinosa como la tuya, siempre dispuesta a probar cosas nuevas en la cama. O que tu chico sea más bien tradicional, o incluso, aburrido entre las sábanas. En todos estos casos tu ímpetu sexual puede bajarle aún más la libido por miedo a no estar a la altura. Si quieres seguir con él, la solución pasa por reforzar su autoestima en la cama haciéndole saber cuánto te hace disfrutar y por animarle a mejorar su cultura sexual mediante libros, juguetes o pelis.

Touch and go 

Así llaman los americanos a una tendencia cada vez más emergente: hombres reacios a tener sexo en la primera cita. Porque le gustas mucho y quiere ir despacio, porque es tradicional y quiere respetar los pasos del cortejo, porque se ha sentido algo intimidado por tu desparpajo y claridad respecto a tus intenciones sexuales, porque para él no sea una prioridad… Tendrás que descubrir tú misma cuál es la razón por la que no te propone terminar en su casa cada vez que os veis.



Tres en la cama 

Si vuestro problema es que él necesita menos sexo que tú o que su cuerpo no le permite repetir, necesitáis ayuda extra en forma de vibrador. Comienza con uno pequeño para que no se sienta intimidado por el tamaño y anímale a que sea él quien lo dirija. Aunque al principio le cueste, estará encantado de verte disfrutar con su participación y de sentir que puede satisfacer tus deseos aunque no sea ningún portento sexual.

¿Problemas de erección? 

Si tu pareja rehúye demasiado la cama o tiene problemas con la erección, puede que la causa de que prefiera los mimos sea que existe algún problema sexual. Recurre a todo tu tacto y delicadeza para conseguir que te hable de ello: ya se trate de un problema físico o psicológico, tiene solución. Además de consultar a un especialista, seguramente él necesitará mucho más cariño que cama hasta que consiga recuperar la confianza sexual.

Mimos por sexo 

Le quieres, te quiere pero… ¿no te da todo el sexo que necesitas? Si él tampoco está satisfecho con tus demostraciones de afecto, entonces tendréis que pactar. Para que una pareja funcione es importante que ambos sientan satisfechas sus necesidades sexuales y afectivas, y eso pasa por una negociación amistosa. Si él se esfuerza en proporcionarte más sexo, tú procurarás ser muy, muy cariñosa. Pero también tendrás que aprender a respetar los momentos en los que a él realmente no le apetezca; que serán mucho menos tristes si tienes un buen kit de juguetes eróticos…

¿Ser infiel? 
Es la última opción de la lista pero tampoco podemos desecharla si tu pareja no te satisface sexualmente pero le sigues queriendo y te compensa vuestra relación. Nuestro consejo es pensártelo bien antes de lanzarte en brazos de cualquiera, ya que la de la infidelidad es una puerta que, una vez abierta, puede ser difícil volver a cerrar. Aunque también puede ser una forma de canalizar tu insatisfacción sexual y conservar a tu pareja.

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