sábado, 4 de agosto de 2012

Diagnóstico oportuno puede evitar discapacidad derivada de males reumáticos


Un diagnóstico apropiado y oportuno puede evitar que una enfermedad reumática derive en una discapacidad, por lo que es importante que al primer dolor, inflamación o señal de rigidez en una articulación se consulte al médico.

“Sin duda, si una enfermedad reumática se diagnostica en menos de tres meses y se empieza el tratamiento, se puede lograr mantenerla en remisión, es decir, sin síntomas e incluso en remisión y sin medicamentos", dijo el presidente de la Sociedad Peruana de Reumatología, Carlos Glave.

Mencionó que esa figura es la cura en un plazo mediano o moderado de cuatro o cinco años.

Calculó que si una persona afectada no recibe tratamiento médico, en 10 años podría dejar de trabajar y perder su entorno social y hasta familiar. En esos casos, dijo, la mortalidad aumenta en 50 por ciento, porque una persona inmovilizada o postrada por la enfermedad muere más rápido.

En diálogo con la Agencia Andina, el galeno señaló que el 50 por ciento de la población alguna vez en su vida ha tenido un dolor y que la razón principal de las consultas es el dolor, pero el de tipo crónico o persistente se da entre el 30 y 40 por ciento de las personas.

Glave reveló que cuando se habla de enfermedades reumáticas se trata en realidad de más de 200 males que van desde la artritis reumatoide hasta males como la espondilitis anquilosante y el lupus eritematoso sistémico, que afecta a la piel y puede producir derrame pleural y problemas renales.

Para dar a conocer lo que son las enfermedades reumáticas y la necesidad de un diagnóstico oportuno, la Sociedad Peruana de Reumatología desarrolla una campaña comunicacional con el respaldo del Ministerio de Salud y el Colegio Médico, en lugares donde hay gran afluencia de público como en los centros comerciales.

“El eje de esta campaña es hacer entender que el reumatismo no tiene edad y también afecta a los más jóvenes, inclusive a los niños, y por eso en muchos hospitales existen consultorios de reumatología pediátrica”, indicó el galeno.

Advirtió que muchas de las enfermedades reumáticas no se pueden prevenir porque, al parecer, es una cuestión de genética, pero sí prevenir el daño secundario como la invalidez y la discapacidad, evitando que el mal avance e inmovilice las articulaciones.

Enfermedades como el lupus, la artritis reumatoide y la artrosis no se pueden prevenir, pero sí es posible evitar la gota, que se presenta por el aumento de sobreproducción de ácido úrico y la sobrealimentación, especialmente el excesivo consumo de carnes rojas.

De igual forma, la osteoporosis, que es la consecuencia de la descalcificación de los huesos, lo que se puede evitar con una permanente alimentación rica en calcio y suplementos vitamínicos.

“Los médicos decimos que la osteoporosis es una enfermedad de la vejez que comienza en la niñez”, comentó.

Agregó que el tratamiento de enfermedades reumáticas ha sido revolucionado con medicinas que reducen a cero los síntomas. Se trata de una terapia biológica diseñada especialmente para estos males, pero primero –enfatizó– es necesario el diagnóstico preciso.

“Si alguien se levanta todas las mañanas con rigidez, no puede mover la columna, no puede cerrar la mano, tiene hinchazón en las articulaciones o erupción en la piel y malestar general, probablemente está haciendo una enfermedad reumática inflamatoria”, indicó finalmente. Fuente: ANDINA 

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