lunes, 5 de agosto de 2013

Leche materna protege a bebés de infecciones y ayuda a su desarrollo

La leche materna aporta en los niños entre el 35 y 40 por ciento de los requerimientos energéticos, previene la deshidratación y provee los nutrientes necesarios para su recuperación tras alguna enfermedad infecciosa, sostuvo hoy la nutricionista del Instituto Nacional de Salud, Amelia de la Zota.

Anotó que la leche de la madre le da al bebé ácidos grasos esenciales que ayudan a su crecimiento y desarrollo.

"Por esas razones –dijo–, la leche materna debe ser el alimento exclusivo del bebé en los primeros seis meses de su vida y mantenerse en los dos primeros años de vida", reiteró.

Al celebrarse la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la nutricionista destacó la importancia del contacto del bebé con la madre en la primera hora de nacido, para facilitar el reflejo de succión, estimular las contracciones uterinas que ayudan a expulsar la placenta y a controlar la pérdida de sangre materna.

De igual forma, permite la producción de leche, favorece el incremento del peso del bebé y recibe de manera rápida el calostro.

"El calostro es la secreción mamaria que se da entre los tres y cinco días posteriores al nacimiento. Es la leche más apropiada para el recién nacido, es un líquido amarillo, espeso, rico en proteínas, vitamina A y sustancias inmunológicas que protegen a los bebés contra las infecciones", dijo De la Zota.

Pero los beneficios de la lactancia no son sólo para el niño, sino también para la madre que da de lactar, pues reduce el riesgo de padecer cáncer de mama y además si lo hace exclusivamente durante los seis meses pierde peso más rápido que aquellas que no lo hacen tan intensamente.

Cabe indicar que cada mujer produce 800 mililitros de leche al día en promedio. Fuente: ANDINA 

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