domingo, 26 de octubre de 2014

Infecciones, golpes y medicamentos durante embarazo pueden provocar sordera

Infecciones, golpes fuertes, consumo de medicamentos y exposición a rayos X durante el embarazo, son los factores de riesgo más comunes para padecer sordera de nacimiento, problema de salud que afecta a una de cada 1,000 personas en el mundo, señalaron especialistas.

El fonoaudiólogo Diego Jiménez sostuvo en diálogo con la agencia Andina que la pérdida de la audición puede detectarse en los bebés desde el segundo día de nacidos, mediante una prueba especializada que se llama "otoemisión acústica", que es poco invasiva y segura.

Detalló que para este test se utiliza un equipo portátil que contiene un micrófono pequeño que se coloca delicadamente en el conducto auditivo del bebé y que emite unas ondas, no sonoras, que llegan hasta la cóclea (parte auditiva del oído interno que se encuentra en el hueso temporal). 

Como respuesta a esas ondas, las células que forman la cóclea (encargadas de la audición) producen unos ''ecos'' que vuelven de nuevo a la máquina como efecto rebote. El equipo altamente sensible determina si el recién nacido está bien o presenta algún déficit o ausencia de capacidad auditiva. 

El especialista refirió que en Perú no existen estadísticas que muestren la prevalencia de la pérdida auditiva en su población, pero puede considerarse que dicha incidencia es mayor a la registrada a nivel mundial dado que aún existen madres que no controlan su embarazo, no se hacen ecografías y alumbran bebés sin el cuidado clínico necesario.

"Esta falta de controles prenatales provoca que durante el parto surjan problemas como el enredo del cordón umbilical en el cuello del bebé u otros problemas que pueden provocar lesiones que deriven en una pérdida auditiva en el neonato", manifestó.

Jiménez dijo que tampoco existe en nuestro país protocolos de detección temprana de la sordera, por lo que recién se advierte la existencia de este problema de salud cuando los niños tienen más de un año de edad.

"Las madres se dan cuenta que sus hijos tienen sordera cuando ellos, al cumplir el primer o segundo año de nacidos, no reaccionan cuando les hablan, no les afectan los sonidos muy fuertes o no pueden desarrollar adecuadamente el habla y el lenguaje. Además, la sordera no tratada oportunamente provoca retrasos en el desarrollo social, emocional, intelectual, cognitivo y académico de la persona", expresó.

El fonoaudiólogo señaló que el problema de la pérdida de la audición incide también en una mayor carga social para el Estado, que tiene que destinar mayor inversión en su población infantil y escolar. "Se estima que el costo de educar a un estudiante sordo es equivalente al costo de educar a 30 alumnos sin este problema de salud", dijo.

Implantes cocleares y audífonos clínicos

Jiménez afirmó que cuanto más pronto se detecte la falta de audición y se brinde el tratamiento apropiado, los pacientes tendrán más posibilidades de recuperar en gran medida la audición y con ello mejorar su calidad de vida.

En ese sentido, refirió que el tratamiento más eficaz en la actualidad es la cirugía de implante coclear, que permite recuperar hasta en 80 por ciento la capacidad auditiva, siempre y cuando se aplique a temprana edad. 

Explicó que el implante coclear es un dispositivo pequeño que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Estas señales son procesadas mediante las diferentes partes que forman el implante coclear, algunas de las cuales se colocan en el interior del cráneo y otras en el exterior. 

"Ayuda a las personas a escuchar y puede ser utilizado para personas sordas o que tengan muchas dificultades auditivas. No es lo mismo que un audífono, pues es implantado quirúrgicamente y funciona de manera diferente", precisó el especialista.

"Si es una persona sorda de nacimiento, cuando más pronto se coloque el implante coclear habrá mejores resultados en términos del desarrollo del lenguaje y de la comunicación, que es lo que más afecta a una persona sorda", puntualizó.

El fonoaudiólogo refirió que esta intervención quirúrgica, cuya duración máxima es de tres horas, tiene un costo que fluctúa entre 28 mil y 30 mil dólares en clínicas privadas. En EsSalud está a disposición de los pacientes asegurados y desde su aplicación, hace ocho años, ha permitido recuperar la audición a más de 300 personas sordas, comentó.

Otra alternativa para personas que tienen una pérdida parcial de la audición (de magnitud leve, moderada y severa, inclusive) es la colocación de audífonos clínicos, especialmente diseñados según cada caso, lo que permite recobrar en gran medida la capacidad auditiva.

Cuidado con audífonos no clínicos

Respecto al uso de audífonos clínicos, el fonoaudiólogo advirtió a las personas que tengan mucho cuidado en adquirir aquellos aparatos que se ofrecen mediante anuncios publicitarios de televisión o por Internet, sin ningún tipo de diagnóstico profesional previo ni prescripción médica.

Comentó al respecto que si una persona con un nivel de sordera parcial utiliza audífonos que le brindan una ganancia auditiva superior a la que necesita, sentirá molestias muy grandes por lo elevado de los decibeles y sufrirá dolores de cabeza, corriendo el riesgo de perder más la  audición. 

"Otro problema es que al no lograr los resultados esperados, la persona llega a pensar que este tipo de equipos en general no sirven y son sinónimo de maltrato más que de beneficio. Entonces, el paciente nunca más intentará resolver su problema auditivo", dijo finalmente. Fuente: ANDINA 

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