martes, 9 de mayo de 2017

El peligro de los juegos sexuales adolescentes

 Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images
La sexualidad para los niños y niñas siempre ha sido un tema de mucha curiosidad que por el momento de vida en el cual están, puede “disimularse” con otros intereses propios de la edad, por ejemplo, dibujos animados, juegos, deportes o momentos familiares. Pero, cuando estos niños y niñas comienzan la etapa puberal (nombre que viene de los vellos púbicos que empiezan a crecer) comienzan a darse cuenta de que sus genitales se van volviendo como los de los adultos, las hormonas comienzan a “alborotar” el cuerpo y la mente; con ello las fantasías sexuales y la excitación tienen un sentido mucho más placentero, tanto para hombres como para mujeres adolescentes.

Entonces, esta etapa comprende aproximadamente desde los 11 a 21 años de edad. Son diez años donde la persona está expuesta a una serie de cambios y difíciles retos, teniendo en cuenta que solamente lo físico es una pequeña parte de ello. Hacia la adolescencia, la persona debe afrontar la independencia de los padres, la consolidación de cualidades para relacionarse con sus compañeros de la misma edad, la incorporación de principios éticos aplicables a los cambios y a los que ellos consideran como “nuevos valores”, la adquisición de responsabilidad social e individual, el consolidar una identidad de género y sexual y aceptar los cambios psicosexuales. A todo ello se suma que en esta etapa se comienzan a sentir invulnerables a todo, es decir, piensan que a ellos no les pasará nada y constantemente se exponen a situaciones de riesgo y peligro para demostrar que son valientes y, por ende, ya dejaron de ser niños o niñas.

Es así, que bajo estos principios muy típicos de la etapa adolescente, la presión social es muy grande y constante. Si le sumamos que los temas amorosos y sexuales son señales de madurez para nuestra sociedad y ellos quieren verse maduros, simplemente se dejan llevar por sus impulsos sexuales cargados de hormonas efervescentes y por lo “mucho y errado” que aprenden de sexualidad con los amigos, amigas, redes sociales y el internet.

JUEGOS SEXUALES ADOLESCENTES
En los últimos cinco años los juegos sexuales en la adolescencia representan retos y rituales a los que están expuestos, se practican en todo el Perú y en todos los estratos sociales. Esta tendencia a la que están expuestos los jóvenes día a día, son solamente la punta del iceberg. El mensaje que dan a los adultos es: “quiero saber de sexo", "háblenme de sexo", "por qué dicen que es malo si yo lo siento tan placentero”.

Los más populares juegos sexuales adolescentes son (los nombres pueden variar):

1) El carrusel: bajo la modalidad del juego de “verdad o reto” o “botella borracha”, uno de los castigos es que la persona tenga sexo por X cantidad de segundos con todos los integrantes del grupo que están en círculo. Ello puede incluir filmación del hecho y subirlo a redes.

2) Arcoiris: igual que lo anterior, es un castigo, pero las mujeres se pintan los labios de diversos colores cada una y le practican sexo oral a varios hombres donde dejarán la marca del color del labial en el pene. Gana el hombre que tenga el pene con más colores, como un arco iris.

3) Semáforo: es una fiesta o reunión donde acuden adolescentes vestidos con los colores del semáforo o tienen un brazalete donde indica: rojo, estoy con enamorado/a; amarillo, estoy “saliendo con alguien” pero nada formal; verde, soy soltero/a y libre. No buscan conocer amigos, solo buscan “acción” (tener sexo, manosearse o solo besarse con los que estén libres).

4) Puerta chola: ritual muy antiguo en niveles sociales medios y altos, que en reuniones o fiestas en casa se apuesta a besar, manosear o tener sexo con la trabajadora del hogar; lo cual es una violación.

5) Cuarto oscuro: varios adolescentes se encierran en una habitación totalmente oscura y el juego consiste en besarse con quien encuentren y va subiendo el nivel hasta estar todos desnudos y tener diversas prácticas sexuales.

La realidad nos muestra que en el Perú el inicio sexual es hacia los 13 años, y el embarazo adolescente sigue aumentando en nuestro país, pues cada día 15 niñas de entre 11 y 15 años se convierten en madres. Esta realidad coloca a la mujer en situación de vulnerabilidad total con riesgos hacia su salud, exposición a diversos tipos de violencia y deserción escolar. También hay que considerar la tasa de adolescentes con diversas infecciones de transmisión sexual, como el Virus de Papiloma Humano y el VIH; teniendo en cuenta que según el Ministerio de Salud (Minsa - 2014), más del 50 % de las personas que viven con VIH en el país se encuentran entre los 20 y 34 años de edad. Pensemos ahora en la cantidad de adolescentes que estuvieron embarazadas y decidieron interrumpir el embarazo o fueron obligadas a abortar por sus padres, parejas u otros familiares; reflexionemos bajo qué condiciones sanitarias lo hicieron y cuál fue el impacto psicológico.

Por ello, es importante que los y las adolescentes sepan de sexualidad integral y puedan comprender realmente la importancia del postergar el inicio sexual lo más posible, sin sentirse juzgados por amigos o parejas. Que ellos puedan hablar de afectos, enamoramiento, sexualidad, placeres sexuales, prevención de la violencia, etc. y que estos temas sean abordados de la mano con valores, promoviendo la toma de decisiones adecuadas y con una mirada de género (es decir, donde se tenga en cuenta que tantos hombres y mujeres adolescentes sean informados por igual, reflexionando sobre los riesgos y la realidad de las mujeres en el Perú para que la historia deje de repetirse). Obviamente los profesores y los padres de familia deben estar realmente capacitados por personas expertas si pretenden hablarles sobre sexualidad a sus hijos, además, ellos tienen que romper sus mitos y tabúes.

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